Pizza con Huevo Frito y Rúcula
Disfruta de una deliciosa pizza casera, coronada con un huevo frito y fresca rúcula. Esta receta combina sabores intensos y una base crujiente que encantará a todos.
Ingredientes
- 4 huevos
- 150 g de queso mozzarella
- 80 g de rúcula
- 8 tomates en rama
- 2 dientes de ajo
- aceite de oliva virgen extra al gusto
- vinagre al gusto
- perejil al gusto
- azúcar al gusto
- sal al gusto
- 400 g de harina
- 50 g de harina para estirar
- 180 ml de líquido (caldo de tomate y agua)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca de sal
Preparación
Comienza pelando y picando los tomates. Escúrrelos en un colador y reserva el líquido que suelten.
Pela y pica los dientes de ajo. En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe los ajos hasta que estén fragantes, sin que se doren.
Agrega los tomates picados a la sartén junto con una pizca de sal y azúcar. Cocina a fuego medio durante unos 20 minutos.
Pasa la mezcla de tomate por un pasapurés para obtener una salsa suave y reserva.
Para la masa, mezcla el caldo de tomate con agua hasta completar 180 ml. En un bol, combina esta mezcla con 400 g de harina y una pizca de sal.
Incorpora las dos cucharadas de aceite de oliva y amasa bien hasta conseguir una masa homogénea. Deja reposar durante 15 minutos.
En una superficie enharinada, divide la masa en 4 partes y extiéndelas con un rodillo hasta que queden finas. Usa un plato como guía si deseas que tengan un tamaño uniforme.
Coloca las bases de pizza en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Cubre cada base con la salsa de tomate y añade trozos de mozzarella.
Hornea las pizzas en un horno precalentado a 200 ºC durante 12-15 minutos, hasta que estén doradas.
Mientras se hornean las pizzas, fríe los huevos en una sartén con un poco de aceite.
Lava la rúcula y colócala en un bol. Aliña con aceite, vinagre y sal al gusto.
Cuando las pizzas estén listas, coloca un huevo frito sobre cada una. Sirve acompañadas de la rúcula y espolvorea perejil picado sobre la yema.